Ni puertas ni ventanas a la discriminación, por una nueva ley

En la República Dominicana como en muchos países existe un problema social latente con respecto a los estigmas sociales y discriminación, pero ¿cuál es la cuestión que lo origina? el factor discriminatorio surge por diversas razones y cuando una de ellas desaparece o empieza a desaparecer va surgiendo de los cimientos otra que le sustituye.

En el mundo se ha vivido estigma y discriminación por cuestiones étnicas, por color de piel, por opinión ideológica, filosófica e incluso hasta religiosa, los motivos económicos de clases sociales también han dado excusa a quienes se satisfacen de creerse más que los demás o mejor dicho más que los miembros ese grupo específico al cual lanzan todas sus bombas, es lo que muchos llamamos ver la paja en el ojo ajeno, mas no en el propio.

Estigma social y discriminación sufrió Rosa Park, al negarse ceder su asiento a un hombre blanco mientras se transportaba en autobús. Contra las acciones discriminatorias por cuestiones de color y étnicas luchó Martín Luther King dando ejemplo de coraje y perseverancia coherente en las luchas. También nosotros en estos tiempos seguimos luchando por otras tantas formas de marginación por la que atraviesan tantos miles de dominicanos y dominicanas y ciudadanos del mundo

En la actualidad un conjunto de organizaciones de la mano de hombres y mujeres, trans, lesbianas, gays, intersexuales, bisexuales, trabajadores y trabajadoras sexuales, personas que viven con VIH, usuario de drogas, migrantes, personas con discapacidad, entre otros; han tomado el atrevimiento de presentar ante el Congreso Nacional a través del diputado Juan Dionisio Rodríguez Restituyo, el proyecto de ley de Igualdad y No discriminación, que persigue dar una fortaleza jurídica al artículo 39 de la constitución que reza sobre el derecho a la igualdad que tienen los dominicanos; con el cual se persigue eliminar de una vez y por todas a través de esta pieza toda forma de exclusión a poblaciones claves para que su integración y desarrollo pueda ser en la práctica real y efectiva, contando con una protección estatal integral amparados en una normativa jurídica que les permita una vida en sociedad más armoniosa para ellos y sus familias.

La presentación del proyecto de ley en el Congreso Nacional no quiere decir que ya se va a tener una legislación en la materia, no, hay que mantenerse activos y vigilantes e incluso insistentes en que la misma sea aprobada y constituya una conquista, de las más esperadas por estas poblaciones, y que podamos de manera definitiva tener un ordenamiento jurídico que cierre puertas y ventanas a la discriminación y estigma social.

Luchemos, esa es la garantía.

Lic. Roberto Acevedo Martínez

Coordinador Legal del Observatorio de Derechos Humanos para Grupos Vulnerabilizados